Sueño y Rutinas
La arquitectura del sueño en los niños y su papel en el desarrollo
Revisión médica: Dr. Thiago Cavalcante, NMD Cómo revisamos
Revisión de la traducción: Dr. Julio Cantillo, NMD

La respuesta breve
El sueño no es un estado uniforme. A lo largo de la noche, los niños pasan por ciclos de sueño ligero, sueño profundo de ondas lentas y sueño REM (de los sueños), y el equilibrio entre ellos cambia mucho desde la infancia hasta la adolescencia. Cada etapa contribuye al desarrollo; el sueño profundo y el REM, en particular, apoyan el aprendizaje, la memoria y el crecimiento. Proteger un sueño suficiente, en horarios regulares, es la forma más práctica de proteger su estructura.
Las etapas del sueño
- El sueño no REM tiene tres etapas, de ligera (N1 y N2) a profunda de ondas lentas (N3). En el sueño profundo, la actividad eléctrica del cerebro se hace más lenta y es más difícil despertar al niño.
- El sueño REM es cuando ocurren la mayoría de los sueños vívidos: el cerebro está activo mientras la mayoría de los músculos están relajados.
Un ciclo completo dura aproximadamente de 50 a 60 minutos en los bebés y unos 90 minutos en la adolescencia. El sueño profundo se concentra en la primera parte de la noche y el sueño REM en la segunda.
Cómo cambia el sueño con la edad
Los recién nacidos pasan alrededor de la mitad de su sueño en un sueño activo, parecido al REM, mucho más que los adultos. Durante la niñez abunda el sueño profundo de ondas lentas, que disminuye a lo largo de la adolescencia mientras el horario de sueño también se retrasa. Estos cambios acompañan al desarrollo del cerebro: los periodos de crecimiento y reorganización rápidos del cerebro coinciden con grandes cantidades de sueño profundo y REM (Mason et al., 2021).
Qué hace el sueño por el desarrollo
- Aprendizaje y memoria. En los niños, dormir después de aprender ayuda a consolidar nuevas habilidades e información (Mason et al., 2021).
- Crecimiento. Gran parte de la hormona del crecimiento se libera durante el sueño profundo.
- Emociones y conducta. Dormir poco hace a los niños más irritables, impulsivos y desatentos, síntomas que pueden parecer TDAH.
- Salud. Dormir con regularidad menos de lo recomendado se asocia con problemas de atención, conducta y aprendizaje, lesiones, presión arterial alta, obesidad, diabetes y depresión (Paruthi et al., 2016).
Cuánto sueño es suficiente
La Academia Americana de Medicina del Sueño recomienda, por cada 24 horas (Paruthi et al., 2016):
- Bebés de 4 a 12 meses: 12 a 16 horas, incluidas las siestas
- Niños de 1 a 2 años: 11 a 14 horas, incluidas las siestas
- Niños de 3 a 5 años: 10 a 13 horas, incluidas las siestas
- Niños de 6 a 12 años: 9 a 12 horas
- Adolescentes de 13 a 18 años: 8 a 10 horas
Lo que suele alterar el sueño
- Horarios irregulares y acostarse tarde (vea nuestro artículo sobre el ritmo circadiano)
- Pantallas en la habitación (Hale & Guan, 2015)
- Ronquidos y apnea del sueño, a menudo por amígdalas y adenoides agrandadas
- Ansiedad, dolor, reflujo, picazón por eccema o asma por la noche
- Cafeína de refrescos, tés y bebidas energéticas
Terrores nocturnos, sonambulismo y pesadillas
Los terrores nocturnos y el sonambulismo surgen del sueño profundo, por lo general en las primeras horas de la noche. Cuesta despertar al niño y no lo recordará por la mañana. Ambos son comunes en los niños pequeños y suelen desaparecer con la edad. Mantenga al niño seguro, no intente despertarlo a la fuerza y asegúrese de que duerma lo suficiente, ya que el exceso de cansancio hace estos episodios más probables. Las pesadillas, en cambio, surgen del sueño REM, más tarde en la noche; los niños se despiertan y las recuerdan.
Cuándo llamar al pediatra
La Academia Americana de Pediatría recomienda preguntar por los ronquidos en los controles de rutina (Marcus et al., 2012). Llame a su pediatra si hay:
- Ronquidos la mayoría de las noches, sobre todo con jadeos o pausas en la respiración
- Sueño inquieto junto con somnolencia durante el día, hiperactividad o problemas de aprendizaje
- Episodios nocturnos frecuentes, peligrosos o que ocurren en la segunda mitad de la noche
- Insomnio persistente, o un niño que no puede mantenerse despierto durante el día
Cómo puede ayudar una consulta naturopática
Vemos el sueño como parte de todo el día —horarios, luz, actividad, comidas, pantallas y estrés— y buscamos causas médicas que fragmentan el sueño, como los ronquidos, las alergias y el reflujo. La formación de especialidad del Dr. Cavalcante en otorrinolaringología orienta cómo evaluamos los ronquidos y las vías respiratorias, y referimos a un estudio del sueño o a un cirujano otorrinolaringólogo cuando la historia sugiere apnea del sueño. Las rutinas van primero; la melatonina y otros suplementos tienen un papel más limitado del que muchas familias esperan.
Conclusiones prácticas
- Los niños pasan por ciclos de sueño ligero, profundo y REM, y cada etapa apoya el desarrollo.
- El sueño profundo se concentra al inicio de la noche, por lo que acostarse temprano y a la misma hora lo protege.
- Dormir poco o con interrupciones puede parecer un problema de conducta o de atención.
- Vale la pena comentar con su pediatra los ronquidos habituales.
Referencias de investigación
- Mason GM, et al. Sleep and human cognitive development. Sleep Med Rev. 2021;57:101472 https://doi.org/10.1016/j.smrv.2021.101472
- Paruthi S, et al. Recommended Amount of Sleep for Pediatric Populations: A Consensus Statement of the American Academy of Sleep Medicine. J Clin Sleep Med. 2016;12(6):785-786 https://doi.org/10.5664/jcsm.5866
- Marcus CL, et al. Diagnosis and management of childhood obstructive sleep apnea syndrome. Pediatrics. 2012;130(3):576-584 https://doi.org/10.1542/peds.2012-1671
- Hale L, Guan S. Screen time and sleep among school-aged children and adolescents: a systematic literature review. Sleep Med Rev. 2015;21:50-58 https://doi.org/10.1016/j.smrv.2014.07.007


