Nutrición para Niños y Familias
Hierro, zinc y vitamina D en los niños: lo que los padres deben saber
Revisión médica: Dr. Thiago Cavalcante, NMD Cómo revisamos
Revisión de la traducción: Dr. Julio Cantillo, NMD

La respuesta breve
El hierro, el zinc y la vitamina D apoyan el crecimiento, la energía, el aprendizaje y la función inmunitaria. La mayoría de los niños mayores de un año obtiene suficiente hierro y zinc de una alimentación variada; la vitamina D es la que con más frecuencia se recomienda como suplemento. Los bebés que toman pecho, los niños muy selectivos con la comida, los que siguen dietas restringidas o veganas y los que tienen ciertas condiciones médicas son las excepciones que vale la pena conversar con su pediatra. Más no es mejor: el hierro y el zinc son dañinos en exceso.
Hierro
El hierro transporta oxígeno en la sangre y apoya el desarrollo del cerebro. La deficiencia de hierro en la infancia y la primera niñez puede afectar el desarrollo incluso antes de causar anemia; por eso la AAP recomienda detectar la anemia alrededor de los 12 meses (Baker & Greer, 2010).
- Cuánto: 11 mg al día entre los 7 y 12 meses, 7 mg entre 1 y 3 años, 10 mg entre 4 y 8 años y 8 mg entre 9 y 13 años (Oficina de Suplementos Dietéticos de los NIH).
- Mejores fuentes: carne roja, pollo y pescado, que aportan la forma que mejor se absorbe, además de frijoles, lentejas, tofu y cereales fortificados con hierro. Combinar las fuentes vegetales con alimentos ricos en vitamina C —cítricos, tomate, pimiento, fresas— mejora la absorción.
- Atención a: grandes cantidades de leche de vaca, que tiene poco hierro y puede desplazar a los alimentos ricos en hierro en los niños pequeños; menstruaciones abundantes en las adolescentes; y dietas vegetarianas sin planificación.
- Suplementos: la AAP recomienda hierro para los bebés alimentados exclusivamente con leche materna desde los cuatro meses aproximadamente, hasta que los alimentos ricos en hierro estén establecidos (Baker & Greer, 2010). En los demás casos, suplemente solo cuando se confirme una deficiencia, y vuelva a medir los niveles después.
Zinc
El zinc apoya el crecimiento, la cicatrización, el sentido del gusto y la función inmunitaria.
- Cuánto: 3 mg al día desde los 7 meses hasta los 3 años, 5 mg entre 4 y 8 años y 8 mg entre 9 y 13 años (Oficina de Suplementos Dietéticos de los NIH).
- Mejores fuentes: carne, pollo y mariscos, frijoles, frutos secos, cereales integrales y lácteos. El zinc de los alimentos vegetales se absorbe peor, por lo que los niños vegetarianos pueden necesitar más atención.
- Señales de que puede estar bajo: crecimiento lento, poco apetito e infecciones frecuentes; ninguna es específica, así que la revisión de la dieta y los análisis van antes que los suplementos.
- Demasiado: el límite superior es de 7 mg al día entre 1 y 3 años y de 12 mg entre 4 y 8 años, y el exceso prolongado puede causar deficiencia de cobre (Oficina de Suplementos Dietéticos de los NIH). Antes de añadir más, revise cuánto zinc ya recibe el niño de multivitamínicos y alimentos fortificados.
Vitamina D
La vitamina D ayuda al cuerpo a absorber el calcio para tener huesos fuertes; su deficiencia grave causa raquitismo. Pocos alimentos contienen mucha, y la exposición al sol varía y conlleva riesgo de cáncer de piel, por lo que la AAP recomienda al menos 400 UI al día para bebés, niños y adolescentes (Wagner & Greer, 2008).
- Bebés: los que toman pecho de forma exclusiva o parcial necesitan un suplemento de 400 UI desde poco después del nacimiento; los alimentados con fórmula lo necesitan si toman menos de unas 32 oz de fórmula al día.
- Niños mayores: la leche fortificada o sus alternativas, el huevo y el pescado graso ayudan, pero muchos niños siguen recibiendo menos de 400 UI solo con la comida.
- El sol de Arizona no es una garantía: el protector solar, la ropa, la piel más oscura y el tiempo bajo techo reducen la vitamina D que produce la piel. En los niños sanos no suelen hacer falta análisis de rutina; pregunte por ellos si su hijo tiene dolor de huesos, crecimiento lento, una condición que afecte la absorción o muy poco tiempo al aire libre.
Por qué más no es mejor
El hierro es uno de los medicamentos más peligrosos si un niño pequeño lo traga por accidente. Entre 1983 y 1991, el hierro causó más del 30 % de las muertes infantiles por ingestión accidental de medicamentos en Estados Unidos (Manoguerra et al., 2005). Guarde el hierro y los multivitamínicos con hierro bajo llave, en envases a prueba de niños, y nunca los llame dulces. Si su hijo traga pastillas de hierro, llame de inmediato al Centro de Control de Envenenamientos al 1-800-222-1222.
Cuándo llamar al pediatra
- Piel pálida, cansancio o irritabilidad inusuales, o antojo de cosas que no son alimentos, como hielo o tierra
- Crecimiento lento o pérdida de peso
- Dolor de huesos, piernas arqueadas o retraso para caminar
- Una dieta que deja fuera grupos de alimentos completos, por ejemplo una dieta vegana o varias alergias alimentarias
- Cualquier ingestión accidental de hierro o vitaminas (llame primero al Centro de Control de Envenenamientos)
Cómo puede ayudar una consulta naturopática
Revisamos lo que su hijo realmente come durante una semana típica, estimamos dónde es probable que haya carencias y pedimos análisis solo cuando cambiarían el plan, por ejemplo la ferritina cuando se sospecha deficiencia de hierro. Cuando hace falta un suplemento, elegimos una forma y una dosis adecuadas para la edad y el peso del niño, fijamos cuándo volver a revisar y evitamos combinar productos que contienen el mismo nutriente. Nos coordinamos con su pediatra, sobre todo cuando preocupan la anemia o el crecimiento.
Conclusiones prácticas
- Vitamina D: 400 UI al día para los bebés que toman pecho desde poco después del nacimiento, y para los niños mayores que no obtienen suficiente de la comida.
- Hierro: alimentos ricos en hierro desde los seis meses; suplementos para los bebés que toman pecho desde los cuatro meses aproximadamente y, en los demás casos, solo cuando se confirme una deficiencia.
- Zinc: primero la comida, y revise las etiquetas antes de añadir un suplemento.
- Guarde el hierro y las vitaminas bajo llave: una sobredosis accidental de hierro es peligrosa.
Referencias de investigación
- Baker RD, Greer FR. Diagnosis and prevention of iron deficiency and iron-deficiency anemia in infants and young children (0–3 years of age). Pediatrics. 2010;126(5):1040-1050 https://doi.org/10.1542/peds.2010-2576
- Wagner CL, Greer FR. Prevention of rickets and vitamin D deficiency in infants, children, and adolescents. Pediatrics. 2008;122(5):1142-1152 https://doi.org/10.1542/peds.2008-1862
- NIH Office of Dietary Supplements. Iron: Fact Sheet for Health Professionals https://ods.od.nih.gov/factsheets/Iron-HealthProfessional/
- NIH Office of Dietary Supplements. Zinc: Fact Sheet for Health Professionals https://ods.od.nih.gov/factsheets/Zinc-HealthProfessional/
- Manoguerra AS, et al. Iron ingestion: an evidence-based consensus guideline for out-of-hospital management. Clin Toxicol (Phila). 2005;43(6):553-570 https://doi.org/10.1081/clt-200068842


